jueves, 17 de septiembre de 2009

Reciclar, muy bien pero... qué?

Ya desde hace unos años, la idea del reciclado se ha instaurado en nuestro país. Todo empezó con los puntos limpios, unos lugares situados a las afueras de la ciudad para tirar todo aquello que no debemos tirar al contenedor de toda la vida, como muebles, electrodomésticos, ordenadores, etc. Luego llego el reciclado de vidrio con los característicos contenedores con forma de medio huevo, y más tarde, el reciclado de papel y de plástico. Pero para ello, unas campañas de concienciación ciudadana no sirven de mucho cuando muchísima gente todavía no sabe qué reciclar. Y un servidor se incluye entre ellos.

A mí, me empezó a llamar la atención de que tenemos que reciclar el vidrio, pero no el cristal, cosa que por aquel entonces pensaba que era lo mismo. Ésto me trastoco un poco. Buscando por la red he encontrado alguna diferencia entre ambos:

Según los estatutos de la Sociedad Europea la mercadería de vidrio que contiene menos del 4% de óxido de plomo, se define como vidrio y la mercadería de vidrio con un contenido de plomo mayor a 10 % es llamada cristal y el vidrio con un contenido de plomo mayor al 30 % es calificado como cristal altamente plomoso.

Pero bueno, si queréis que os quede más clara la diferencia, con esta campaña recientemente emitida en TV os quedará todo clarísimo: Diferencia entre cristal y vidrio

¿Más claro? Lo único que se puede sacar en claro es que tires los botellines de cerveza al vidrio y los vasos al contenedor orgánico. Y ojo que yo se de algún cristal que si soplas hace ruido, así que no os dejéis engañar.

El reciclado de plástico, ya es más fácil. No creo que haya mucho problema para distinguirlo de los demás materiales. Pero el reciclado de papel, ya es bastante más complicado. Deberíamos ser un poco más selectivos ya que no todo que lleve papel vale para reciclar. Ejemplos:
  • El papel de una magdalena no vale para reciclar, lleva restos de comida y hay que tirarlo a los restos orgánicos.
  • Pasa lo mismo con las cajas de pizza. El cartón manchando de grasa no vale. Tenéis la opción de recortarlo si queréis.
  • Un sobre con ventanilla de plástico, tampoco, a no se que le quitéis el plástico claro.
  • Lo mismo ocurre con envoltorios que son de papel y plástico. Esos, a la basura de toda la vida.
  • Y ni el papel higiénico ni el que usamos de cocina para limpiar algo vale para reciclar.
Para que os quede todo un poquito más claro, os mando una lista con lo que se debe y no meter en el papel a reciclar: ¿Cómo reciclar papel?

Y para acabar, a ver como funcionamos sin bolsas de plástico. Algo útil inventaremos para que no las echemos en falta, seguro. Así que, para aquel que recicle, que lo haga bien, y para el que no recicle, bienvenido al siglo XXI.

2 comentarios:

ester dijo...

Es que si reciclamos mal... mas q un bien hacemos un estropicio ;)

Chencho dijo...

Eso es Ester, aunque para reciclar bien o mal, antes hay que reciclar, que no cuesta tanto. Reconozco que es un poco embrollo, pero bueno, uno se acaba aconstumbrando.

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